miércoles, 20 de abril de 2016

¿En nuestro país hay cultura de prevención?

Son curiosas las reacciones que se presentan frente a un desastre natural, el más reciente lo tenemos hace unos pocos días en el país vecino del Ecuador, que a la fecha va dejando un saldo de más de 500 muertos, en lo primero que pensamos es enviar ayuda a los damnificados que obviamente todos justificamos, porque claro en situación similar recibiremos ayuda por reciprocidad, pero ese no es el punto, en realidad el asunto es si tenemos o no cultura de prevención, a ojo de buen cubero debemos señalar que no, pero creo que no nos detenemos a pensar porque o lo que es peor no reflexionamos sobre esa fascinación que tenemos los peruanos en ser reactivos y criticones de aquello que se pudo haber hecho una vez que sucedió el evento, tratando de encontrar en medio de la desgracia a alguien que cargue con la cruz y el san Benito de no haber alertado de tal forma hacerlo puré y de esa forma tranquilizar las conciencias demostrando su honda preocupación sobre la leche derramada y asimismo dejando meridianamente claro que otros son los responsables de tamaña dejadez y desatención.
Los medios de comunicación por su parte, también hacen lo suyo martillando de forma permanente (y solo mientras dure el boom de la desgracia) a la ciudadanía esa preocupación del que pasaría si el desastre fuera en el Perú, claro la ciencia de la elucubración toma fuerza generando pánico, que se convierte en reclamo y exigencia (que ciertamente sería válida si se tratará efectivamente de acciones de prevención debidamente planificadas) lo cual sabemos que no es así, es todo lo contrario. algunos conocerán el sistema de desastres que existe en nuestro país por lo general consiste en el conjunto de autoridades donde se presenta el desastre que lideran el esfuerzo de afrontar el evento, eso no es prevención si existieran de forma permanente gente que se dedique de forma efectiva no solo a identificar los puntos álgidos frente a los desastres sino también a tomar acciones concretas tales como reubicación, des colmatación, refuerzo de puentes, drenado de vías, etc., estaríamos ahí si en una verdadero plan de prevención de desastres, pero claro eso cuesta y como es costumbre para eso nunca hay dinero o se deja que sean las autoridades de nivel regional o local los que deben realizar dicho gasto que seguramente nunca harán en el entendido que tienen otras prioridades que atender.
lo cierto es que bajo este escenario es demasiado complicado pensar que si se presenta un desastre como el que ya hemos pasado antes (pisco el mas reciente), no queda de otra que rezar o correr que es lo que siempre se hace, los ejercicios que se hacen tienen esa finalidad ponerse a buen recaudo, dejándose de la lado que si la intensidad es demasiado fuerte es evidente que las casas se caerán, los servicios colapsaran, y ahí voltearemos a quejarnos que fallo, hay que ser categóricos fallo que no tenemos cultura de prevención se ve como gasto y como inversión.
Lo irónico de esto resulta ser que para variar nadie es culpable ni responsable se hace lo que se puede con lo que se tiene, es decir reactivos totales.